Una joven bella y elegante, llevando a un niño por la mano, y seguida de dos lacayos, se pasea por la margen izquierda del riachuelo.

Esta joven es la que hemos conocido en otro tiempo con el nombre de miss Anna, y que se llama hoy lady Evandale Pembleton.

El niño que lleva por la mano es su hijo.

Erguida y majestuosa, sigue lentamente su paseo, pero hace algunos instantes parece recelosa e inquieta.

Y es que ha notado que hace algunos instantes un hombre la sigue a cierta distancia.

¿Quién era aquel hombre?

Lady Pembleton lo ignora.

O al menos no ha podido verlo bastante cerca para poder fijar su opinión.

Sin embargo su aspecto y su traje son los de un gentleman.

Además, ha observado que su cabeza es enteramente cana.