—Ante todo seamos positivos. Escuchadme a vuestra vez, Mr. Tom.
—Decid, decid, repuso Tom, que parecía lleno de fe en la justicia de su causa.
XLI
diario de un loco de bedlam.
XXVII
Mr. Simouns prosiguió de este modo:
—La persona a quien llamáis vuestro amo, y que en rigor, puede muy bien ser lord William, ha sido deportado, según decís.....
—Sí, señor, respondió Tom.
—Y hace unos diez años que dejó la Inglaterra, ¿no es así?