—Es cosa hecha. Me han contestado de Perth en ese sentido.

—¿Y vais a partir?

—En este instante.

—Pero, ¿qué dinero lleváis con vos?

—Doscientas libras.

—No es bastante.

—¿Qué queréis? dijo Tom cándidamente, llevo todo lo que poseo.

—Pues bien, dijo el pasante sacando una cartera, es necesario hacer bien las cosas y no dar golpes en vago. Voy a daros un billete de mil libras. Solamente..... al hacer este adelanto, pongo una condición.

—Decid.

—Ganado el pleito, quiero cincuenta mil libras.