—¡Ah!
—Y esta mañana precisamente me ha enviado un telegrama desde Brighton.
—¿Y qué dice?
—Ved por vos mismo.
Y Mr. Simouns tomó un papel de su bufete y lo presentó a Tom.
Este leyó:
«A Mr. Simouns, Pater-Noster street, London.
Esperad con confianza. Creo haber hallado la huella de lo que buscamos.
Rogers.»
—Así, creéis que logrará encontrarlos.....