—Eso es lo que cree todo el mundo.

—Y esa es la verdad, señor mío.

—Milord, dijo fríamente Mr. Simouns, hay otros dos hombres que todo el mundo cree también muertos, y que viven sin embargo.

—¡Ah!

—El primero se llama Tom.

Lord Evandale no pudo ocultar un ligero estremecimiento.

—¿Y..... el segundo? dijo.

—El segundo es Percy, el teniente de presidio.

—Yo no conozco a ese hombre.

—Sin embargo, añadió Mr. Simouns, siempre impasible, él fue quien ayudó a sir Jorge Pembleton, vuestro padre, a sustituir el cadáver del forzado Walter Bruce al cuerpo de lord William aletargado.