—Ha sucedido una gran desgracia, respondió aquel hombre del pueblo.
Tom se estremeció de pies a cabeza y sintió un sudor frío inundar de pronto su frente.
LI
diario de un loco de bedlam.
XXXVII
—Pero, ¿qué ha sucedido? preguntó Tom con ansiedad.
—Una gran desgracia, caballero.
—¿Qué desgracia?
—Mr. Simouns ha muerto.