El patio de entrada estaba lleno de gente.

Betzy se metió poco a poco entre la multitud y escuchó lo que decían.

Allí contaban, con interminables comentarios, que el noble lord había sido asesinado al atravesar Trafalgar-square, a las cuatro de la mañana.

¿Por quién?

Según algunos, el asesino era un fenian.

Lord Evandale había pronunciado dos días antes en la Cámara alta un discurso muy violento contra la Irlanda.

Según otros, el crímen había tenido por móvil el robo.

Y nadie pronunciaba el nombre de Tom.

Pero como todos estaban de acuerdo sobre la prisión del asesino, Betzy supo a qué atenerse sobre la suerte de Tom.

Betzy era una mujer animosa.