—Dicen que la cuerda del ahorcado es una especie de talismán que nos procura buena suerte.

—Sí, eso dicen, respondió Milon, pero yo no lo creo..... ¿y vos?

—Yo empezaré a creerlo, si nos saca de aquí.

—¿Eh? exclamó Milon aturdido, ¿lleváis con vos una cuerda de.....

—Sí.

—¿En el bolsillo?

—En el bolsillo.

—¡Bah! entonces es buena ocasión para probar su virtud, como habéis dicho.—Esperemos.

Y Milon bajó la cabeza y volvió a guardar silencio.

—Esperemos, repitió Rocambole pasados algunos instantes, pero como creo que esperaremos largo espacio y que de consiguiente tenemos tiempo sobrado..... en vez de lamentarnos inútilmente, voy a contarte una historia.