El sistema de sostener los apoyos de los colgadizos con grandes cartelas sobre los capiteles de las columnas, está aquí desarrollado más que en ninguna parte y recuerda los patios de las casas marroquíes. El pavimento es de sofaisefa ó sea mosáicos vidriados, de los cuales había muchos, y es un ejemplar hermoso con exacta distribución de piececitas de colores. En la fuente hay algo que no es mahometano, y sí moderno.
Pasamos por uno de los ángulos de la sala al departamento de baños, cuyas paredes lisas y estucadas reemplazan con propiedad á un ornato delicado; los pavimentos de mármoles y zócalos ataraceados de azulejos; las atarjeas anchas para que por ellas se pierda el agua sobrante de las purificaciones; las bóvedas sembradas de claraboyas que derraman la luz y dan paso á los vapores de las termas artificiales; las pilas anchas y rebajadas para los baños, dan idea del singular placer de la molicie musulmana. En todos lados, pequeñas alcancías para los surtidores de agua caliente, donde colocaban las amrunas y joyas arrancadas en ese instante de delicioso abatimiento que proporciona el baño. Sobre la pila que se conserva más adornada de labores marmóreas en el último aposento, hay una inscripción, no traducida antes, que dice:
«Lo que sorprende ¿es antiguo ó moderno?»
«Cuando el león descansa en un lugar de bendición ¿quién puede decir que está como él?»
«Y se aprestan á servir á su señor leales servidores».
«Y anuncian las cualidades de su nobleza y arrojo la más perfecta indulgencia y generosidad».
«Preguntad á los hombres conocidos por su bravura si hay alguna que se le asemeje. Suya es la abundancia y la generosidad».
«¿Quién puede igualarse á Abul Hachach, que existe siempre como triunfante y glorioso conquistador»?
Hay otros cuartos ocultos y ruinosos que servían para preparar las aguas, y templar los conductos por donde circulaba el aire caliente. En uno de ellos se encontró en el año de 1623 una gran caldera de cobre para aquel objeto, que desgraciadamente se apresuraron á vender.
Estos baños están construídos de pequeñas proporciones, y como se ve en la planta, forman un paralelógramo en el cual se incluye el Meslouk, que es lo que aquí se llama sala de las Camas, para desnudarse y reposar antes y después del baño; los liwan, que son los nichos donde están los reclinatorios para dormir, en los que los bañistas pasan la mayor parte del tiempo conversando con las mujeres de su harem; en el centro donde se halla la fuente, al parecer moderna, habría un pequeñito pilón para lavados parciales, llamado el Feskich[146]; el estrecho paso desde este aposento que atraviesa el Biyt awwal ó retrete, conduce pasando un pequeñito pilar á la sala llamada Hararah, en cuyos dos lados y sobre el suelo inclinado, se tienden los bañistas á recibir las frotaciones de las tellak ó esclavas del baño; el Hanefych ó cuarto donde están las pilas para el agua templada, y por último, el cuarto de los hornos, que como hemos dicho, calentaba el agua y el pavimento.