En la puerta de la Sacristía hay una medalla circular con una Virgen y un niño, que se dice es de Siloe.
Lo mismo un Ecce Homo que hay sobre la puerta inmediata, por el exterior, que conduce al Colegio Eclesiástico, y es, según se cree, del mismo maestro.
Planta de la Catedral.
La Capilla de Santa Ana: parecen de Raxis varias tablas que contiene; y los dos grandes lienzos de San Juan de Mata y San Félix de Valois, de Bocanegra. Debajo de esta Capilla hay un aljibe.
En la de San Sebastián, un cuadro de este Santo por Juan de Sevilla.
La de San Cecilio, rica en mármoles y pobre de notabilidades. Las de San Blas y del Cristo de las Penas, capillas sin curiosidades artísticas, y la de Santa Teresa, que tiene una Concepción y un Angel de la Guarda, de Juan de Sevilla, con la de Jesús de la Columna donde hay una Santa Catalina y una Coronación, de Risueño.
La Capilla de la Virgen de la Antigua es obra del disparatado ornamentista Cornejo. Los retratos de los Reyes Católicos parecen de Juan de Sevilla.
Llegamos á la Puerta del Perdón cuyo exterior es la obra más perfecta del renacimiento, y en nuestro concepto tiene los detalles más admirablemente trazados y ejecutados que pueden hallarse de este género, tanto en España como en la misma Italia. Si hay algo censurable en esta preciosa portada, es la forma de su estructura, ó sea la repartición de sus proporciones, y el segundo cuerpo que no corresponde con el primero; pero nada puede desear el más escrupuloso adornista, y aún el más severo escultor, delante de esta obra, la más bella de la Catedral.