En la Sala de Embajadores se repiten las conocidas, y en la Cámara de la izquierda se lee:
«¡Oh entrada del aposento de nuevo resplandeciente y elevado; Señor de protección, de magnificencia y virtudes!»
En el Gabinete de Doña María de Padilla siguen fórmulas religiosas, laudatorias é invocaciones; lo mismo que en la Antesala de las Armas y Sala de los Príncipes, etc.
En el Patio de las Muñecas y en el arrabá del arco que da paso á él, se halla:
«No hay protección sino de Alá, en quien confío y á quien volveré».
«Todo lo que poseéis procede de Dios».
«Etc., etc.»
Y en el Patio de las Muñecas (cúfica):
«¡Oh dueño incomparable nacido de estirpe regia, protéjale...!»
«Alabanza á Dios por sus beneficios»: