«Les impusiste el yugo de los cautivos y amanecieron en tu puerta construyendo los alcázares, como servidores tuyos».

«Conquistaste á Algeciras por fuerza de armas, y abriste al socorro[87] una puerta que estaba cerrada».

«Y antes conquistaste veinte lugares é hiciste todas sus riquezas bienes de tus ejércitos».

«Si á escoger se diese al Islam lo que más desea, ciertamente no escojería, sino que vivieses y fueses salvo».

«Y verdaderamente resplandecen las flores de la grandeza en éste tu asiento donde la mano de la liberalidad se contenta».

«Y sus retratos aparecen cada vez más claros como perlas compuestas ó esmaltadas».

«Oh hijo de la excelsitud, de la fortaleza, de la generosidad, que aventajas en altura á las estrellas, en su apogeo».

«Te has elevado en el horizonte del imperio con la clemencia, para iluminar lo que estaba envuelto en las tinieblas de la tiranía».

«Has asegurado las débiles ramas del soplo de la brisa, y has impuesto pavor á las estrellas en el centro del cielo».

«Pues si la luz de las estrellas es trémula, solo es por miedo, y si las ramas del ban se inclinan, es para dirigirte acciones de gracias».