¿Sería fácil introducir en California vinos de España para hacer el coupage?

—No; los vinos de California tienen los mismos defectos que los vinos españoles, demasiado alcohol y mucho color, para esto y aun en cantidades muy pequeñas, preferimos los vinos franceses á los de España.

¿Por qué razón el pueblo americano prefiere la cerveza y el aguardiente al vino? ¿Cómo es que disponiendo California de una prensa que tiene tanto ascendiente en la opinión, y teniendo el productor yankee tanta iniciativa, no consigue probar que el vino es mejor, más higiénico y más agradable que aquellos líquidos?

—Pues, porque el pueblo americano, compuesto de razas del norte, avezadas á líquidos fuertes, halla en el vino escaso aliciente, el vino le resulta desabrido y poco excitante, y por otra parte, siendo tan poderosa la industria cervecera y tan rica la de espíritus, en cuanto entabláramos la lucha en la prensa, seríamos irremediablemente vencidos los que estamos ya arruinados por la falta de consumo.

Pero, con el tiempo, y mediante la mejora de los vinos, la educación del pueblo y la propaganda racional, el vino alcanzará el premio que merece; y es más, á mi se me figura que la propaganda de los vinos americanos será beneficiosa á los vinos de España, porque el gusto se irá afinando, y los aficionados al vino, sabrán apreciar mejor que ahora el aroma, el cuerpo y la finura de los vinos españoles.

Sí, algo hemos de conseguir, á largo ó larguísimo plazo; pero no olviden los españoles, y eso me lo decían como mot de la fin, dos cosas esencialísimas: que los criadores de vinos americanos han hecho en diez años progresos enormes; que entre los vinos limpios, de buen color y bouquet ya muy pronunciado, vinos que envejecen ya en la cepa y en los toneles y que vendemos hoy, y el zinfandel de hace 20 años, hay un abismo, y que California tiene una zona vitícola tan extensa como no la tienen España y Portugal juntos.


De San Francisco á El Paso