Al fin se presentó un estranjero, que principió su cuento de esta manera:
Se anunció en mi pais una escasez mui grande.
En prevision, el buen rei hizo construir graneros, que llenó con una inmensa cantidad de trigo.
Llegó la anunciada escasez i el hambre, e innumerables hormigas.
Estas consiguieron abrir al granero un agujerito, por el que cabia un solo grano.
Entró una hormiga i sacó un grano de trigo.
—¿I qué más? preguntó el rei.
—Entró otra hormiga i sacó otro grano.
—Pero ¿qué más? dijo el monarca.
—«AltÃsimo señor, yo no puedo mentir; entró otra hormiga i sacó otro grano.