—¡Con la mano! No, iñor, con pieira.
—Je ne comprend pas.
—Y si no habís de comprar ¿pa qué preguntay, gringo tal por cual?
33. EL VENDEDOR DE PEQUENES
(Variante del anterior).
Un francés recién llegado a Santiago, que no habla español, se acerca a un pequenero y le pregunta, mostrándole los pequenes:
—Ces sont des gateaux?
—¡De gato! De purita carne de cordero, iñor! ¿qué si ha figurao usté?
—Qu’est ce que ce que ça?
—¿Asáas? Clarito, pus, ñor, y recién sacaítas del horno qui están!
—Je ne comprend pas.