8. EL PIGUCHEN.
(D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.)

El Piguchén es un culebrón muy viejo, más o menos de medio metro de largo, cubierto de cerdas; es de color negro y tiene alas. Vive en la cordillera, pero, volando, llega de noche hasta San Bernardo y Santiago y le chupa la sangre al ganado. Se esconde en el día, en el hueco de los árboles viejos y se conoce su presencia porque los troncos están chorreados de la sangre que vomita. No se le puede coger porque es muy venenoso, tanto que basta que sus cerdas toquen la piel de un hombre, para que éste caiga muerto. Para matarlo, cubren el árbol en que está escondido con una tela fuerte, para que no pueda huir, y en seguida le prenden fuego al árbol.

Para ahuyentarlo e impedir que haga daño al ganado, basta hacer sonar un cuerno de buey; el sonido ronco que produce este instrumento le causa pavor y se va a otra parte.

No embiste contra el hombre sino en caso de verse atacado por él.

9. LA CUCA.
(D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.)

Una señora anciana que vivía en la Cordillera, contó a la abuelita del niño Vásquez, que me hizo ésta y muchas otras relaciones, que aparecía en la Cordillera un[{236}] monstruo, mitad mujer, mitad vaca, que andaba siempre con la cabeza tapada, de manera que no se le veía el rostro. La llamaban La Cuca. Penetraba a las casas, sacaba de sus camas a las personas que dormían y las dejaba en otro sitio distante, sin causarles ningún daño.

10. EL CABRO VIEJO.
(D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.)

En la Cordillera vive un ser mitad hombre (un viejo barbudo) y mitad cabro. Sale por las noches solamente, y si alguna persona pasa cerca de donde él está, la llama por su nombre; si le contestan, desaparece inmediatamente y lo encuentran muy lejos, en la misma Cordillera, sin cabeza y con el cuerpo destrozado; o va a parar a los Pirineos (sic). Muchos trabajadores del ferrocarril transandino son testigos de lo primero.

11. EL HOMBRE TIGRE.
(D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.)

En el camino de los Callejones (en la misma Cordillera, pero no sabe mi informante en qué provincia), salía un tigre a atacar a los viajeros y les robaba, los llevaba a la cueva en que vivía y los mataba.