Una vez iba por ese camino un sacerdote acompañado de su mozo, y les salió el tigre.
El sacerdote se asustó mucho, y al verlo que temblaba de pavor, el mozo le dijo:—“No se le dé nada, señor”;—y sacándole la montura al caballo, se revolcó en ella, se volvió tigre y se puso a pelear con el que les había salido al camino, y lo venció, dejándolo bastante maltratado. El vencido dijo:—“No me mates, que soy hombre como tú y soy tu amigo”.—El mozo del cura lo perdonó, y ambos, refregándose en la montura, se convirtieron en[{237}] hombres. Entonces el que había salido a atacarlos llevó al cura y al mozo a la cueva en que vivía y les dió de todo lo que tenía guardado en ella: espuelas de plata, ropa, sillas de montar, alhajas, etc. Después de lo cual se despidieron y el cura con su mozo continuó su camino.
12. EL PERAL ENCANTADO.
En Paredones, provincia de Curicó, hay un peral que se incendia a media noche. Nadie puede pasar cerca de él, a caballo, porque el caballo se espanta y arroja al jinete y lo mata.
LAGUNAS.—NIÑAS QUE SE PEINAN CON UN PEINE DE ORO.
13. LA SIRENA DEL RIO CATO.
(D. Augusto Escárate, de 12 años; ha vivido en Chillán.)
Cerca del río Cato, provincia de Ñuble, en una parte alejada del camino, sale en las tardes de los jueves una niña muy hermosa que tiene los cabellos de oro y canta con muy linda voz. Algunas personas, atraídas por el canto, se internan en la montaña en donde está la Sirena (la conocen con este nombre) y no vuelven más. No se sabe lo que les suceda.
14. LA SIRENA DE ACULEO.
En la laguna de Aculeo sale todas las noches a las 12 a peinarse una niña, con un peine de oro. Los que pasan cerca y tratan de ir a donde está la niña, se caen en la laguna y se ahogan irremisiblemente. Se dice que toca en un arpa de oro y que cuando deja de tocar, salen siete potros que corren sobre el agua, y siete jinetes que los persiguen tirándoles el lazo, sin conseguir enlazarlos.[{238}]