siendo por su esfuerzo de indagación, un amador de frases arcaicas y un hacedor maravilloso de ellas, sabe sin embargo, tomar del modernismo una tersura de ritmos y una elasticidad de prosodia, que dan á su estilo, una novedad dentro de la tradición, que no se ve, en escritor algotro de su lengua;

él, ha logrado hacer, con lingotes de viejo oro español, el más bello sagrario á la modernidad;


... Si sois un espíritu fatigado, en ansia de reposo, no leáis los libros de Valle-Inclán: su tumulto extraño exasperará vuestras neurosis;

en aquel torrente, negro como la noche, las estrellas no brillan fraternales, sino como rostros de Ménades, vistas en el antro profundo;

Valle-Inclán, como todos los escritores, geniales y profundos, es un gran Incitador;

su mérito mayor no está en lo que os dice, sino en lo que os sugiere;

simbolista nato, y, de alta escuela, él, os entrega á lo Ignoto, abre con mano violenta, las puertas del Misterio; y, os hace entrar en El;

vuestros ojos, ávidos, buscan; y, seguís el alma del Autor, y, esa alma se os escapa, como una sombra, borrada en la vetusta palidez de un muro; ella, también es, un Símbolo;

y, vuestro sueño, comienza, donde el Sueño del Autor acaba;