iSiete contra tres!… iMiserables!

DON ROSENDO

iComo si fuesen setenta!

OLIVEROS

iYo para uno solo!

El mozo, siempre blandiendo su pica, va sobre Don Mauro. El bastardo y el segundon se miran frente a frente: Oliveros palido por el ansia de la pelea, estremecido con el deseo del vencimiento, y el segundon fuerte, soberbio, con la cabeza desnuda y las manos rojas de sangre, como el heroe de un combate primitivo en un viejo romance de Castilla.

OLIVEROS

iAhora veras si son buenos los hijos de puta!

DON MAURO

iPara mis galgos ha de ser tu lengua!