—Es decir, que ninguno las ha sabido.

Y Doña Margarita los besó, para ocultar que se reía: Después les dijo, tendida hacia mí su mano delicada y alba:

—Este caballero es el Marqués de Bradomín.

La Infanta murmuró en voz baja, inclinada la cabeza sobre el hombro de su madre:

—¿El que hizo la guerra en México?

La Reina acarició los cabellos de su hija:

—¿Quién te lo ha dicho?

—¿No lo contó una vez María Antonieta?

—¡Cómo te acuerdas!

La niña, llenos de timidez y de curiosidad los ojos, se acercó a mí: