—Decidle a Bradomín lo que estudiáis.

Oyendo esto, el Príncipe se irguió ante mí, con infantil alarde:

—Marqués, pregúntame por donde quieras la Historia de España.

Yo sonreí:

—¿Qué reyes hubo de vuestro nombre, Alteza?

—Uno solo: Don Jaime el Conquistador.

—¿Y de dónde era Rey?

—De España.

La Infanta murmuró poniéndose encendida:

—De la Corona de Aragón: ¿Verdad, Marqués?