—¡Currito, eres un canalla!
—¡Que me coja un toro y me mate!
—¡Esas cartas se queman! ¡Deben quemarse! ¡Es lo correcto!
—Pero siempre se guardan.
—¡Si anda en esto la mano del Presidente! ¡No quiero pensarlo! ¡Es una situación muy difícil y muy complicada!
—¿Me dirás que es la primera en que te ves?
—¡No me exasperes! En las circunstancias actuales puede costarme la pérdida de la carrera.
—¡Acude al quite!
—Estoy distanciado del Gobierno.
—Pues te arrimas al morlaco y lo pasas de muleta. ¡Mi alma, que no sabes tú hacer eso!