Rectificó complaciente el Vate:
—Tuvo verificativo.
—No lo admite la Academia.
Traía el viento un apagado oleaje de clamores y aplausos. Lamentó Don Celes con hueca sonoridad:
—La plebe en todas partes se alucina con metáforas.
El Director-Propietario miró con gesto de reproche al sumiso noticiero:
—¿Pero esos aplausos? ¿Sabe usted quién está en el uso de la palabra?
—Posiblemente seguirá el Licenciado.
—¿Y usted, qué hace aquí? Vuélvase y ayude al compañero. Vatecito, oiga: Una idea que, si acertase a desenvolverla, le supondría un éxito periodístico: Haga la reseña como si se tratase de una función de circo, con loros amaestrados. Acentúe la soflama. Comience con la más cumplida felicitación a la Empresa de los Hermanos Harris.
Se infló Don Celes: