Cada una de las cuadrillas encargada de una faena, solicita del amo al concluirla, una gratificacion; pero no pidiéndola de viva voz, sino valiéndose de señales que signifiquen la expresion de sus deseos, siendo esta con mas frecuencia, análoga á la que emplean los albañiles cuando acaban de techar una casa. Coloca cada cual una bandera en la casa-vivienda, diferentes entre sí, y el amo ata en una de sus puntas una cantidad cualquiera ó nada si es su voluntad ó no ha quedado satisfecho de la faena; y al dia siguiente, vuelve cada cuadrilla á recojer su bandera, alegrándose naturalmente si una de sus puntas encierra algo, pero conformándose y reconociendo que no lo habrán merecido, si por el contrario, aquella flota con sus dos puntas sueltas.
Al deternos algun tanto en ciertos detalles, se comprenderá que lo hemos hecho, nó para los hijos de esta Isla, que todos se los saben de memoria; sino para que sus compatriotas de allende el Occéano, puedan formar un juicio aproximado de la vida y trabajos del esclavo, objeto de estas líneas.
Del mismo modo que al tratar de las clases proletarias, presentaremos tres cuadros de distintos episodios, acaecidos entre los esclavos y que, como los anteriores, vienen á probar la verdad de nuestros asertos y sirven de base al paralelo que pensamos establecer.
VIII.
Cambia la decoracion.—Nuevos cuadros,
CUADRO PRIMERO.
EL ESCLAVO DE UN INGENIO.
Nicolás llegó con otros muchos al ingenio T... del señor A... cuando apenas contaba doce años, procedente y natural de Arará, en donde habia sido cautivado y vendido despues á un buque negrero, que allá por los años de 184... hacia el comercio de ébano en la costa de Africa.
Pasada la primera impresion que en él habia de hacer naturalmente, el método de vida regimentado y uniforme á que se le sujetaba, aquella naturaleza salvaje se fué amoldando poco á poco; fué despertando su dormida inteligencia de las densas tinieblas en que yacia, y á los veinte años de edad, ya se habia captado las simpatias de sus amos, administradores y mayorales, así como de sus compañeros de dotacion.
Su laboriosidad y aplicacion en el trabajo; su carácter bondadoso y sumiso, servian de poderoso estímulo á los demas negros; y su conuco era citado como modelo en toda la finca, por la gran extension de terreno que comprendia, y que labraba él solo en las horas libres y dias festivos; así como por la abundante cosecha que recojia, merced al cuidadoso esmero con que lo cuidaba.
Cada año criaba uno ó dos cerdos y algunos hasta tres, y á la vez multitud de gallinas; de lo cual destinaba lo mejor para regalárselo á su amo, segun es costumbre y por lo cual recibia siempre doble importe de su valor, así como las cosechas que tambien aquel le compraba.
En tiempo muerto, trabajaba en el campo como uno de tantos, animando con sus jocosidades, sus gritos y sus estrambóticos gestos al resto de la cuadrilla de los fuertes, en que figuraba de los primeros, dando así á aquellos monótonos coros que incesantemente cantan los negros al compás del azadon ó guataca, cierta sal y pimienta, que enardecia á los mas débiles ó perezosos en el trabajo.
En la época de molienda ó zafra, se habia dado tal maña trabajando al lado del pailero, que con frecuencia suplia á este cuando por enfermedad ú otros accidentes no podia asistir, sin que en nada se echase de ver su falta; lo cual, ademas de las naturales consideraciones, le valia por parte de sus amos una buena gratificacion al concluirse aquella.