Su vida es precaria y triste, y limitado y nebuloso el horizonte de su porvenir.
Hijo del trabajo, fáltale el pan de cada dia, cada vez que por razon de las crísis ó convulsiones que con frecuencia experimentan los pueblos, se suspende ó escasea aquel; así como cuando por causas naturales ó accidentales, se ve postrado en el leche de dolor.
El proletario es una parte importante de ese gran todo que se llama pueblo, y el pueblo es el que constituye la verdadera fuerza y riqueza de cada pais.
Con el sudor de su frente, explota los diferentes veneros de una nacion, y por mas que en los trabajos que ejecuta, se obtengan pingües resultados, nunca le corresponde mas parte en los beneficios que el importe de su modesto jornal.
En algunos pueblos de Europa, se han formado asociaciones de diferente carácter, aunque llevando casi todas por tendencia, la del socorro mútuo entre las clases trabajadoras. En algunos paises y en ciertas y determinadas épocas, fracasaron ó mas bien fueron disueltas por sus respectivos gobiernos, muchas de estas asociaciones, por el carácter político que iban tomando sus numerosas reuniones; y solo las que han sabido librarse de aquel carácter, extraño al objeto de su institucion, dan satisfactorios resultados para sus socios: pero...... ¡son tan pocas las que se hallan en estas ventajosas condiciones!......
Con razon se llaman clases desheredadas á las clases proletarias, porque en verdad que llevan la peor parte en los trabajos impuestos al hombre á su tránsito por el mundo; y en cambio carecen de los goces materiales é intelectuales, que las demas clases de la sociedad se proporcionan, gracias á los medios y elementos de que pueden disponer.
En suma diremos: que el proletario, colocado desde que nace bajo la imperiosa ley del trabajo,—del cual es verdaderamente esclavo,—consume en él la vigorosa sávia de su juventud y de su vida, enriqueciendo con frecuencia al que, poseyendo bienes ó capitales, los emplea en su explotacion, sin que por eso él vea jamás asegurado su porvenir; y allá, cuando la nieve de los años enerva las fuerzas de su cuerpo y de su espíritu, se ve generalmente sumido en la escasez y la indigencia; entonces que es cuando debiera recojer el fruto de sus afanes y vivir tranquilamente los últimos años de su existencia.
CUADROS TOMADOS AL ACASO.
III.
CUADRO PRIMERO.
EL ALBAÑIL EN MADRID.
El pueblo de Madrid, que aun á mediados del último siglo, poseia ese carácter distintivo con que nos le han dado á conocer los mas ilustres de nuestros autores, historiadores y poetas; ha ido poco á poco y gradualmente, perdiendo su sello característico; y formándose, al sucederse las generaciones, de elementos tan distintos y heterogéneos, que el pueblo de los manolos, ese pueblo que tan brillantes pruebas ha dado de su valor y de su abnegacion, el pueblo en fin del dos de Mayo, ha desaparecido por completo, quedando en su lugar un compuesto abigarrado é informe, en que los tipos, carácteres y costumbres de las demas provincias de España, se encuentran amalgamados en desconcertado y desigual conjunto.