—Pues bien; entre tanto...

—Habrá una víctima inocente.

—De seguro no será usted, caballero.

—Lo será esa honrada familia, porque me será preciso volverle la espalda para probar así la pureza de mis intenciones, y cuando de esta ya no quede duda, creo que tú misma serás la primera en proteger á esos desgraciados.

Creyó Clotilde que no debia continuar la conversacion, y fué á sentarse cerca de su padre.

Disimuló Alfredo como mejor pudo, y algunos momentos despues salió, fué á su casa, y mandó que para aquella noche se preparase su berlina, con objeto de ir á la casa de campo.

Cuando pasó el dia sin que nadie lo hubiese molestado, empezó á tranquilizarse Juanito, suponiendo que Alfredo no habia podido adivinar de dónde habia partido el golpe.

Ahora lector, si bien te parece, iremos á la casa de campo para conocer la verdadera situacion de la infeliz Paquita.