Una inconveniencia es á veces para una mujer mucho peor que la deshonra.
El mundo es muy celoso de su dignidad, y no perdona á quien se olvida de cierta clase de consideraciones.
De lo que aquella noche sucedió nada podemos decir, puesto que el resultado es lo que nos interesa, y hemos de verlo muy pronto.
Alfredo volvió á las cinco de la madrugada á su casa de Madrid, y se acostó.
Cuando Paquita salió aquella mañana de su dormitorio, estaba triste y preocupada.
Alfredo no fué aquel dia, ni tampoco al siguiente, sino á las once de la noche.
Una semana despues se habló del regreso á Madrid, porque el señor Bonacha decia que se encontraba muy mal sin los cuidados de su esposa.
La madre y la hija volvieron, pues, á la calle de San Lorenzo.
Su antigua habitacion les parecia horrible.