Ni la madre ni la hija se cuidaron de averiguar si aquel hombre era lo que parecia.

Era un marido, y con esto tenian bastante.

Todo esto será demasiado desagradable, tal vez horrible; pero desgraciadamente es verdad; pues no lo hemos inventado, sino que nos hemos concretado á referir lo que hemos visto más de una vez.

Las novelas más interesantes se encuentran en la vida real, y basta copiarlas para hacer un libro.

Volvamos á la familia Bonacha.


CAPÍTULO XI
Lo que para algunos hombres vale la honra de una mujer.

Con una ansiedad indescriptible aguardaba Paquita carta de Alfredo; pero habia trascurrido una semana, y la carta no llegó.

Durante este tiempo tuvo la jóven motivo para comprender en toda su extension su desgracia.