Pensó si debia arrostrarlo todo, dar á conocer su desgracia á su padre y emplear los mil duros en hacer un viaje en busca de Alfredo; pero esto presentaba el inconveniente de que el seductor iba de un punto á otro sin cesar, y antes de encontrarlo podia haberse concluido el dinero.
Además, hubiera sido preciso dar un escándalo, confesar claramente la deshonra, porque un viaje como este no podia justificarse de otro modo.
¿No era Clotilde el obstáculo?
Pues si Clotilde rechazaba enérgicamente á Saavedra, debia ser más fácil conseguir que este se casase con Paquita.
No ideaba la jóven más que locuras.
Ya lo hemos dicho: se encontraba en ese estado de trastorno en que el juicio se pervierte.
Conferenció con su madre, y al fin decidió hacer el último esfuerzo.
Llegó el dia siguiente.
La madre y la hija salieron á las dos de la tarde de su casa, tomaron un coche, y fueron á la suntuosa morada del conde de Romeral.