—Es imposible.
—Para esto nos ayudará tambien doña Robustiana.
—No sé cómo.
—Tengo mi plan, y triunfaremos.
CAPÍTULO XVI
La honradez y el corazon de don Pascual.
Doña Robustiana debia dar una prueba más de su buen corazon y de su ingenio, y sobre todo era preciso que se cumpliera su propósito de ser ella la que casase á Paquita.
Preciso era ya confesarle claramente lo que habia sucedido á consecuencia de los amores de Alfredo, y la esposa de don Pascual dijo un dia:
—Pecho al agua.