—Nos ha ocurrido que un viaje seria lo mejor, y aunque puede justificarse para el mundo con la falta de salud, las dificultades son en cuanto á mi marido...
—Y que les seria á ustedes preciso estar por lo ménos tres ó cuatro meses fuera de Madrid.
—A Dios gracias, contamos con recursos bastantes en estos momentos.
—No es poco, pues con el dinero todo se consigue.
—Tambien mi marido es crédulo, y representando nosotras bien el papel, creo que todo se conseguiria.
—Déjeme usted reflexionar.
Guardó silencio y meditó la viuda.
—Hé aquí mi plan,—dijo despues de algunos minutos.
—Veremos si le ha ocurrido á usted lo mismo que á mí.