Lo que esto significaba lo comprendió perfectamente don Pascual.

Pensó entonces que era preciso averiguar lo que su hija habia determinado en cuanto al fruto de su deshonra.

Hombre de conciencia recta, no era posible que Bonacha consintiese que la madre abandonara al hijo inocente, que no le habia pedido la vida.

Tal era la situacion de aquella familia desdichada, cuando Alfredo volvió por fin á la córte.

Entonces Clotilde se mostró más dispuesta á transigir.

¿Qué hubiera sucedido si supiese la verdad en cuanto á la deshonra de Paquita?

No lo sabemos; pero sí podemos asegurar que en semejante caso el conde no habria consentido que su hija se casara con Alfredo.

De las explicaciones que mediaron entre este y Clotilde, resultó lo que debia resultar, que Juanito, despechado por los celos más ó ménos fundados, habia querido herir alevosamente.

Juanito fué desde aquel momento, y en opinion de Clotilde, un hombre ruin hasta el último grado de la ruindad.