¿Qué significa este nombre?

Nada por su etimología, y sin embargo, dice mucho al oido y es preciso reconocerle un gran mérito. La combinacion y sonido de las sílabas de una palabra expresa por sí una idea triste ó alegre, una cosa sublime ó grotesca, delicada ó ruda, y esto sucede con el calificativo de las gentes que nos proponemos pintar. Los que no conozcan nuestro idioma, no pueden comprender lo que significa la palabra cursi; pero al oirla pronunciar no ha de quedarles duda de que se refiere á algo que es ridículo, grotesco ó cosa por el estilo, y en esto precisamente consiste el mérito de la calificacion.

No busqueis otra, porque no la tenemos en nuestra rica lengua, y en vano le buscarán equivalente en otro idioma los que quieran honrar una vez más nuestro ingenio y traducir este libro.

El tipo que nos ocupa lo encontrareis en todas las clases de la sociedad; pero donde abunda es en esa clase desgraciada que está entre el obrero y el aristócrata, entre el capitalista y el mendigo; esa clase que es rica y se muere de hambre; que es pobre y gasta como los ricos; que tiene todas las necesidades y ningun recurso, y que disponiendo de grandes recursos, sabe hacer abstraccion de todas las necesidades.

El cursi no puede equivocarse, no puede confundirse, no puede pasar desapercibido. Se distingue por sus maneras, por su lenguaje, por sus gustos, por sus inclinaciones y hasta por su aspecto, y si no hubiera de acusársenos de exagerados, diríamos que se les conoce hasta en la sombra que proyectan.

¿No es esto verdad?

Serian dignos de compasion si no fuesen dichosos, porque á pesar de lo mucho que en ocasiones sufren, creen que representan un gran papel, sienten halagado su amor propio, y son así felices.

Los que no tienen talento, ni corazon, ni vergüenza, son dichosos; esto nadie lo ignora.

La criatura cursi tiene corazon, pero nada más, y el corazon, sin el compensador unas veces de la inteligencia, y otras de la dignidad ó de la voluntad, sin algunas virtudes; el corazon, repetimos, es como la barquilla sin timon, velas ni remos, que flota á merced del revuelto oleaje y concluye por sumergirse ó estrellarse en las rocas.

Vamos á concluir, porque ya hemos dicho bastante para advertencia ó aclaracion.