Ambas estaban, como suele decirse, fuera de su centro, se habian empeñado en realizar un absurdo, y no debian esperar nada bueno.

En cuanto á Juanito, era tambien digno de compasion, porque sus estúpidas pretensiones debian producirle más de un sério disgusto.


CAPÍTULO III
La paloma y el gabilan.

El buen mozo de quien habia hablado Paquita, era efectivamente dueño de una gran fortuna, que habia heredado y que disfrutaba, ó más bien disipaba para sostener toda clase de vicios, para satisfacer todas sus pasiones.

Se habia educado, como por desgracia se educan en España muchos de los que nacen en la opulencia, acostumbrándose á la ociosidad y sin contrariarse una sola vez en su vida.

Pertenecia á una familia ilustre, estaba relacionado con lo que se llama el gran mundo, y representaba, en fin, un papel deslumbrador.

Todo esto significa que era uno de esos calaveras de buen tono, que por más que hayan llegado al último punto de la depravacion, como son ricos, son respetados por todo el mundo, y fácilmente consiguen, no sólo la indulgencia de la sociedad, sino el perdon absoluto de sus criminales extravíos.

Si el capricho de muchas mujeres le habia obligado á derramar el oro á manos llenas, los caprichos suyos habian hecho derramar muchas lágrimas á otras infelices.