—Pero que hemos de disfrutar las dos.

—¿Y qué deseas?

—Entrar en el café.

—¿Y no has pensado?...

—He pensado en todo.

—Ya veo que te sigue ese hombre.

—Quiero hacer una prueba, mamá.

—Y luego tu padre...

—No hables tan alto, que todo el mundo te oye.