PARTE SEGUNDA

A noi venìa la creatura bella,

Bianco vestita, e nella faccia quale

Par tremolando mattutina stella.

Dante.


I

Una mañana de Febrero; 1907. En Londres.

Era muy cerca de las diez, pero la luz de Dios no se había hecho aún sobre la ciudad. El comedor estaba iluminado eléctricamente. Del lado de fuera de los ventanales, de emplomados vidrios, resbalaban vedijas de niebla parda y amarilla, á modo de vellones de despeinada estopa.