—Tengo mucho gusto... Estos mocosos siempre me dicen que son muy amigos de usted.

—Como que lo es —afirmó Felipe.

—Y además decimos que es muy guapa —puso de su parte Pepito.

—Eso no tenéis necesidad de decírmelo vosotros.

Fina le dió las gracias, inclinando la cabeza, sin afectación.

—Oye, papá —habló Alfonsín, echando los brazos sobre el pecho del padre—, ese fato de Pepe le preguntó á Fina que si ese niño...

—Ese niño tan feo —la interrupción fué de Felipe. Quería dejar bien sentadas sus opiniones.

—... que si ese niño era de Fina.

Alfonso y Fina se rieron animadamente. Tita Anastasia estaba un poco escandalizada.

—Van ustedes de paseo.