Abejitas; traedme su miel.

Abejitas de Santa Ana

que en los higos de la su higuera

ibais siempre por la mañana

á chupar la miel y la cera.

Abejitas, por San Joaquín

y por la su hija galana;

tráeme la dulce miel que sana,

la miel de la flor de aquel jardín.

Y las abejitas, como si se embriagasen con la voz de la niña, comenzaban á danzar en el aire, zumbando armoniosamente.