—¿Qué ha dicho Antón Tejero?

—¿De qué?

—No disimules, porque necesito saberlo cuanto antes.

—¡Ah, ya! ¿Del mitin? Pues, muy bien. Leímos tu nota y Tejero dijo que venías que ni pintado para ocupar la casilla del orador-poeta. ¿Te ha picado también a ti la tarántula política?

Teófilo pensó: «Este no sabe nada, porque no es posible que sea tan zorramplín y ladino.» Habló en voz alta:

—Dime, ¿llegó Angelón antes de que se hubiera marchado Tejero?

—Sí; algún tiempo antes. ¿Por qué lo preguntas? ¿Por si se ha enterado de lo del mitin?

—Justo —y pensó: «Quizás haya cargado él con el mochuelo.»

—Es tarde y yo me voy con Pilarcita —dijo la vieja, poniéndose en pie.

—Y yo les acompaño a ustedes hasta su casa —añadió Bériz.