Sintiéronse los pasos cadenciosos, graves y lentos de don Sabas, y cuando se acercaban ya al umbral de la puerta, sin que Rosina pudiera impedirlo, Teófilo huyó a refugiarse detrás de las cortinas del perchero.

IX

If music be the food of love, play on.

Shakespeare.

... como la vihuela en el oído

Que la podre atormenta amontonada.

Fray Luis de León.

Entró don Sabas, acercose a Rosina, le dio dos palmaditas en la mejilla, con gesto paternal, y saludó con estas palabras:

—¡Hola, Pitusa! Hace frío.

—Siempre con frío metido en los huesos. Pues no eres tan viejo para ser tan friolero.