PERÚ, TUCUMÁN, RÍO DE LA PLATA Y CHILE
PARA EL EXCMO. SR. CONDE DE LEMOS Y ANDRADA
Presidente del Consejo Real de Indias
POR
FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA
[CAPITULO PRIMERO]
DE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ. DE QUÉ GENTE PROCEDAN LOS INDIOS
Lo más dificultoso de toda esta materia es averiguar de qué gentes procedan los indios que habitan estos larguísimos y anchísimos reinos, porque como no tengan escripturas, ni ellos ni nosotros sabemos quien fueron sus predescesores ni pobladores destas tierras, mucha parte dellas despobladas ó por la destemplanza del calor, ó por el demasiado frio, ó por los médanos de arena y llanos estériles por falta de las aguas. Porque afirmar lo que dice Platon en el libro que intituló Timeo, que desembocando por el estrecho de Gibraltar en el mar Occeano, no muy lejos de la tierra firme se descubria una isla mayor que la Europa y toda la Asia, que contenia en sí diez reinos, la cual, con una inundacion del mar toda se anegó y destruyó de tal manera que no quedó rastro della, sino el mar ancho que hay por ventura desde Cabo Verde al Brasil; lo cual no es creible, por no se hallar en ningun autor mencion dello, ni es posible. Lo que parece se puede rastrear de los primos genitores destos indios descubiertos desde las primeras islas: Deseada, Marigalante, Dominica y las demás, Sancto Domingo, Cuba, Habana, Puerto Rico y la Tierra Firme, reino de México y del Perú, es llegarnos á lo que dice Floriano de Ocampo en la Historia general que comenzó de España, que es lo siguiente: Que cuando los cartaginenses eran señores de alguna parte del Andalucia, desembocando con temporal por el estrecho de Gibraltar ciertos navios de los Cartaginenses se derrotaron hacia el Occidente, corriendo la derrota que agora se navega por aquel mar ancho, y no pararon hasta descubrir unas islas que por ventura son las arriba referidas, y viéndolas tan fértiles, pobladas de arboledas, rios y sabanas, que son llanos abundantes de yerba, como vegas de pastos, los más allí se quedaron, y volvieron los otros á Cartago, los cuales, proponiendo en el Senado lo que habian descubierto, y fertilidad de la tierra, convernia poblar aquellas islas despobladas. Empero por aquellos senadores cartaginenses fué acordado por entonces se dejase de tratar de aquello, mandando con mucho rigor nadie volviese á aquellas islas, porque tenian por más importante el señorio y riqueza de nuestra España que poblar nuevas tierras.
Destos pudo ser que navegando y buscando tierra firme diesen con ella, y dellos se poblasen estos reinos; y esto no parece dificultoso de imaginar, porque los cartaginenses que se quedaron en aquellas islas, con algunos navios se habian de quedar, con los cuales pudo ser que navegando para España ó buscando tierra firme se derrotaron y dieron en ella, que por lo menos en aquella derecera dista de las islas cien leguas, y más y menos como corre la costa, así de las islas como de la tierra firme; por que el dia de hoy, como me refirió un español qu' estuvo preso y captivo en la Deseada, que los indios della, en sus canoas, que son unas vigas más gruesas que un buey, de madera liviana, cavadas, largas y angostas, atraviesan á la tierra firme á la gobernacion de Venezuela, cien leguas por mar, y más; cuando hay viento, á vela, y cuando les falta, á remo, guiándose de noche por las estrellas que tienen marcadas en aquel tiempo, qu' es verano; donde el pobre remaba como captivo hasta que huyéndose al tiempo que las flotas nuestras vienen á Tierra Firme suelen aportar á la Deseada á tomar agua y leña, fué su ventura buena que á cabo de pocos dias despues de huido y llegado al puerto, surgió la flota en él y le tomaron los nuestros. De dia estaba escondido arriba en las copas de los árboles, que son muy grandes y altos y muy coposos y de ramas espesas, y de noche descendia, con no poco temor, á buscar algunas raíces dél conoscidas ó algun poco de marisco para comer, porque si sus amos le hallaran, como luego salieron, en echándole menos en busca dél, sin duda le flecharan y luego se le comieran. Son todos estos indios caribes, que quiere decir comedores de carne humana; bien dispuestos de cuerpo, morenotes, y así los varones como las mujeres andan desnudos, como si vivieran en el estado de la ignocencia [18]; son grandes flecheros y muy ligeros, y el cuero del cuerpo, por el mucho calor, muy duro. Estas islas son abundantes de muchas víboras ponzoñosas y culebras muy grandes que llaman bobas, y muy gruesas; tienen muchas aves de monte y críanse en ellas muchos venados. Lo que con mucha verdad podemos afirmar, que no se sabe hasta hoy, ni en los siglos venideros naturalmente se sabrá, de qué hijos ó nietos ó descendientes[19] de Noé los indios de todas estas islas, ni Tierra Firme, ni México, ni del Perú, hayan procedido.