—Hoy es el grande, el inmenso aniversario...

Y como advirtiese que su movimiento instintivo no era el enseñado por la maestra, interrumpióse roja de vergüenza y de temor, y con la voz húmeda de llanto, temblorosa y baja, repitió después de corregir el ademán:

—Hoy es el grande, el inmenso aniversario...

Y á medida que iba diciendo las frases triviales del dómine de aldea, como si comprendiera lo que había debajo de aquel palabreo insulso, la intención que ennoblecía y agigantaba tanta vaciedad, la chiquilina iba acentuando sus palabras, su voz se robustecía, siempre monótona y sin inflexiones, el rojo de la vergüenza era substituido por el carmín del entusiasmo, brillaban sus lindos ojitos negros y cuando al final dijo:

—¡Y juremos defender esta bandera!

Muchos miraron instintivamente la que sostenía un bebé rubio y rosado como un Bebé Jumeau, y por los circunstantes rodó una ola de emoción rompiendo al fin en aplauso cerrado, sin que nadie parara mientes en que á los diez años una futura patricia no puede jurar á sabiendas si será ó no defensora de enseña alguna.

Pero los pagochiquenses eran patriotas á su modo y por sugestión, mientras «no queman las papas», según Silvestre.

Terminados los aplausos, la niñita con la cara colorada como si fuese una flor de seibo, gritó:—«¡Viva la Rep...!»

No se oyó más, porque don Máximo había creído oportuno el momento para regalar al pueblo con media docena de cohetes voladores, vanguardia de tres bombas de estruendo.

Terminada esta parte de la fiesta, comenzó el desfile de los niños por delante de la codiciada mesa. Con gracia encantadora, la intendenta, una mujerona gorda y flácida, daba á cada uno su ración de dos pastelillos elásticos, que á pesar de su heroica resistencia al diente, pasaban en un abrir y cerrar de ojos á los infantiles estómagos. En otra jira dieron á cada cual un vasito de orchata, y siempre en fila, militarmente, comandados por maestros y maestras, los niños se retiraron de la Municipalidad, dirigiéndose á las escuelas, punto de reunión y de licenciamiento.