«¡Así obran la autoridades gubernistas!

«¡¡Así se respeta el domicilio privado de las casas de familia!!

«¡¡¡Así se respeta, también, la prensa por esos canallas ensoberbecidos, bandoleros del poder!!!

«¡¡¡¡¡Pero no nos harán callar!!!!!

«¡¡¡Hemos de decirles todas sus porquerías, y hemos de sacar muchos cueros al sol!!!

«¡¡¡¡¡¡Miserables!!!!!!

«Mañana nos ocuparemos más extensamente de este atentado brutal. Hoy la indignación nos pone mudos y á más la falta absoluta de espacio nos impide tratar el tema con la extensión que merece.»

Como se ve no habían alcanzado los puntos de admiración para el último párrafo. El regente quiso distraer dos de ¡¡¡¡¡¡Miserables!!!!!! ó de alguna de las frases anteriores, pero no se lo permitieron, porque al fin y al cabo, el último párrafo era puramente explicativo.

Por su parte El Justiciero,—el papel oficial—no se quedó corto tampoco en aquel memorable día. He aquí lo que escribió:

«El individuo Viera, que no se detiene en sus asquerosos avances de pasquinero soez ni ante el sagrado del hogar, ha llevado ayer su justo merecido, recibiendo una paliza de padre y muy señor mío que le propinó nuestro distinguido amigo y correligionario señor Domingo Luna, que con tan empeñoso acierto rige las funciones de intendente municipal de este progresista pueblo.»