Tres personajes que llenan la historia de la humanidad, han pisado en un mismo siglo las escaleras de ese alcázar: Richelieu, Luis XIV y Pedro el Grande.
El Palacio Real ha tenido sucesivamente los nombres que voy á anotar.
Presten atencion mis lectores.
En sus primeros tiempos, se llamó:
Palacio de Richelieu y Palacio del Cardenal.
Bajo Ana de Austria, Palacio Real.
Bajo la revolucion, Palacio de la Igualdad.
Despues de la revolucion de Febrero, Palacio Nacional.
Ultimamente, Palacio Real.
Ha servido de alcázar, de tribunado, de Bolsa, de tribunal de comercio, y actualmente de Palacio y bazar.
Vamos al Luxemburgo, cuya historia es más breve todavía, aunque no menos curiosa y picante. Digo picante, porque en todas las creaciones de esta sociedad, hay algo que sorprende, que asombra; pero que asombra y que sorprende, con una sorpresa y con un asombro que tienen un no sé qué que provoca á la risa. Los franceses tienen un patético particular: es mitad patético y mitad ironía: una criatura que llora y rie á un mismo tiempo.