—Te odio... ¿por qué me amas?—

Secreto es éste el más triste

Y misterioso del alma.

Mas ello es verdad... ¡Verdad

Dura y atormentadora!

—Me odias, porque te amo;

Te amo, porque me odias.

***

Nada me importa, blanca ó negra mariposa,

Que dichas anunciándome ó malhadadas nuevas,