Para el pájaro el aire, para el musgo la roca,

Los mares para el alga, mayo para las rosas;

Que todo ser ó planta va buscando

Su natural atmósfera,

Y sucumbe bien pronto si es que á ella

Oculta mano sin piedad la roba.

Sólo el humano espíritu al rodar desquiciado

Desde su órbita á mundos tristes y desolados,