La Torre y sus contornos cubiertos de follaje,

Prestando á la mirada descanso en su ramaje

Cuando de la ancha vega, por vivo sol bañada,

Que las pupilas ciega,

Atraviesa el espacio, gozosa y deslumbrada.

Como un eco perdido, como un amigo acento

Que suena cariñoso,

El familiar chirrido del carro perezoso

Corre en alas del viento, y llega hasta mi oído

Cual en aquellos días hermosos y brillantes