En que las ansias mías eran quejas amantes,

Eran dorados sueños y santas alegrías.

Ruge la Presa lejos..., y de las aves nido

Fondons cerca descansa;

La cándida abubilla bebe en el agua mansa,

Donde un tiempo he creído de la esperanza hermosa

Beber el néctar sano, y hoy bebiera anhelosa

Las aguas del olvido, que es de la muerte hermano;

Donde de los vencejos que vuelan en la altura

La sombra se refleja,