Allí, buscando un asilo, mis pensamientos dichosos

Á todo pesar ajenos, lejos de los tenebrosos

Antros del dolor, cantemos á la esperanza risueña.

Frescas voces juveniles, armoniosos instrumentos,

¡Venid!, que á vuestros acordes yo quiero unir mis acentos

Vigorosos, y el espacio llenar de animadas notas,

Y entre estatuas y entre flores, entrelazadas las manos,

Danzar en honor de todos los venturosos humanos,

Del presente, del futuro y las edades remotas.

IV