Allí, buscando un asilo, mis pensamientos dichosos
Á todo pesar ajenos, lejos de los tenebrosos
Antros del dolor, cantemos á la esperanza risueña.
Frescas voces juveniles, armoniosos instrumentos,
¡Venid!, que á vuestros acordes yo quiero unir mis acentos
Vigorosos, y el espacio llenar de animadas notas,
Y entre estatuas y entre flores, entrelazadas las manos,
Danzar en honor de todos los venturosos humanos,
Del presente, del futuro y las edades remotas.