Como los pájaros, ellas,

Tan pronto asoma en los cielos

El primer rayo del alba,

Le saludan con sus ecos.

Y en sus notas, que van prolongándose

Por los llanos y los cerros,

Hay algo de candoroso,

De apacible y de halagüeño.

Si por siempre enmudecieran,

¡Qué tristeza en el aire y el cielo!